Un asistente que contesta en tu web y en WhatsApp a cualquier hora, resuelve las preguntas de siempre y recoge la consulta cuando tú ya has cerrado.
Hay un detalle de Lugo que cambia todo el planteamiento: tu cliente escribe cuando tú ya has cerrado. El ganadero que termina la faena a las nueve, el autónomo que hace el papeleo después de cenar. Si la consulta entra a esa hora y nadie contesta hasta mañana a las diez, muchas veces ya ha escrito a otro.
La segunda parte es que las preguntas se repiten muchísimo. En una asesoría, en una veterinaria o en una empresa de suministros son siempre las mismas cinco o seis: precios, plazos, si cubrís tal zona, si tenéis tal referencia. Contestarlas una por una consume horas de la única persona que está en la oficina.
Y hay algo que en Lugo no es un detalle estético: el idioma. Mucha gente de la provincia se expresa con naturalidad en gallego y escribe más cómoda así. Un asistente que entiende y responde en gallego recibe consultas que de otro modo no se habrían escrito.
Que es cuando escribe buena parte de tu cliente. Esas consultas, hoy, se están contestando al día siguiente o no se contestan.
Precios, plazos, zonas que cubres, referencias que tienes. Con tus respuestas reales, actualizables cuando quieras.
No traducido a medias: en gallego de verdad. En la provincia de Lugo eso es la diferencia entre que te escriban y que no.
Pregunta lo básico —qué necesita, para cuándo, dónde está— y te lo deja ordenado. Dejas de perder tiempo en consultas que no eran para ti.
Si se complica o la persona pide hablar contigo, te la traslada con el contexto. No obliga a nadie a pelear con un robot.
Configurado para no inventar. Ante una duda que no tiene, lo dice y te avisa. En sectores técnicos un asistente que improvisa hace daño de verdad.
Las soluciones básicas parten de 200 €/mes según volumen de conversaciones e integraciones. La consultoría es gratuita y de ella sales con un presupuesto por escrito.
Decimos siempre que es un asistente. Lo que la gente valora no es hablar con una persona a toda costa: es que le contesten. Recibir respuesta a las diez de la noche gusta más de lo que uno espera.
Sí, y es uno de los casos que mejor funcionan, pero hay que alimentarlo bien con tu catálogo y tus condiciones. Esa parte es la que lleva tiempo, no la técnica.
Entre una y dos semanas en un caso estándar. Lo que más tarda es recopilar bien tus respuestas reales para que no diga nada que tú no dirías.
Una videollamada de 20-30 minutos, gratuita y sin compromiso. Miramos tu situación actual y te decimos con franqueza si esto te conviene o si hay algo más urgente.
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