Un asistente que contesta en tu web y en WhatsApp a cualquier hora, resuelve las preguntas de siempre y recoge la reserva mientras tú estás trabajando.
En hostelería y termalismo hay un problema que todo el mundo conoce y nadie resuelve: el teléfono suena justo cuando no puedes cogerlo. A las dos de la tarde, con el comedor lleno. Y las consultas no esperan: quien no recibe respuesta escribe al siguiente.
La segunda parte es que las preguntas son casi siempre las mismas. Precio, horario, si hace falta reservar, si se puede ir con niños, si hay aparcamiento. Son cinco preguntas que se repiten mil veces, y contestarlas de una en una consume horas de alguien que podría estar atendiendo clientes delante.
Y hay algo propio de Ourense: desde que hay AVE, parte de las consultas llegan de fuera y a horas raras, de alguien que está planificando el viaje por la noche. Un asistente que contesta a las once y deja la reserva recogida captura exactamente eso.
No hay que elegir entre atender a quien tienes delante y a quien escribe. El asistente cubre las horas punta, que es cuando más consultas entran.
Precios, horarios, aparcamiento, si hace falta reservar. Con tus respuestas, no inventadas, y actualizables en cualquier momento.
No se queda en informar: toma los datos y te los deja donde los veas. La consulta que no se cierra en el momento se pierde.
Importa en una ciudad con visitante de fuera. Que alguien pueda escribir en su idioma y recibir respuesta es la diferencia entre consulta y reserva.
Si la consulta se complica o la persona pide hablar contigo, te la traslada con todo el contexto. No fuerza al cliente a pelear con un robot.
Lo configuramos para que no se invente nada. Ante una duda que no tiene, lo dice y te pasa el aviso. Un asistente que improvisa hace más daño que no tenerlo.
Las soluciones básicas parten de 200 €/mes, según el volumen de conversaciones y las integraciones que haga falta. La consultoría es gratuita y de ella sales con un presupuesto por escrito.
Decimos siempre que es un asistente: engañar a la gente sale mal. Lo que se nota es que le contestan al momento a las once de la noche, y eso lo valoran mucho más de lo que uno espera.
En la mayoría de los casos sí. Si ya trabajas con un motor de reservas o una agenda concreta, se integra para que no acabes con dos sitios donde mirar.
Entre una y dos semanas para un caso estándar. La mayor parte del tiempo no es técnica: es recopilar bien tus respuestas reales para que no diga nada que tú no dirías.
Una videollamada de 20-30 minutos, gratuita y sin compromiso. Miramos tu situación actual y te decimos con franqueza si esto te conviene o si hay algo más urgente.
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